Uno de los momentos más inolvidables en las familias en tiempos de navidad es quizá cuando llega el día de poner el árbol de navidad y comenzar a decorarlo.

En tiempos de crisis climática y de protección del medio ambiente, todos tenemos más y mejor conciencia acerca del reciclaje, el uso o re-uso de algunos materiales y la sustentabilidad, se nos presenta un gran dilema, ¿cuál árbol comprar para estas fechas, el natural o el artificial?

Analicé varios artículos que mencionan el pro y cons de comprar un árbol de navidad artificial o natural.

Estas opiniones son netamente personales, pero algo que encontré fueron datos interesantes.

Un árbol natural de tamaño medio (de 2 a 2,5 metros, de 10 a 15 años de edad) tiene una huella de carbono de aproximadamente 3,5 kilogramos de dióxido de carbono equivalente (CO2e), más o menos lo mismo que conduciendo un automóvil 14 kilómetros.

Esta huella aumenta drásticamente si el árbol se envía al vertedero. Cuando se descompone, producirá metano, un gas de efecto invernadero más potente que el dióxido de carbono, y generará una huella mucho mayor, cercana a los 16 kilogramos (35,3 libras) de CO2e. Si el árbol se convierte en abono o se recicla, una práctica común en muchas ciudades importantes, la huella ambiental sigue siendo baja.

Como comunicador me pareció interesante curar contenido desde mi punto de vista en pro de que las personas saquen sus propias conclusiones al momento de decidir.

Artículos utilizados para analizar :

Oh, Christmas Tree… Fake Christmas Tree?

The Pros and Cons of Natural vs. Artificial Trees